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Abstracción por idealización en economía

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Abstracción por idealización en economía
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  REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 28 2003 33 ABSTRACCIÓN PORIDEALIZACIÓN EN ECONOMÍA(*) Menno Rol Universidad Estatal de Groningen  Los modelos económicos son como los planos de ciudades.Aíslan algunos aspectos de la realidad y dejan de lado otros. Eneste sentido los modelos no pueden ser descripciones verdaderasde la realidad económica. Para obtener afirmaciones con valoresde verdad tiene que ser posible asociar esos modelos con “des-cripciones abstractas”. El concepto de Mäki de descripción abs-tracta dice que éstas incrementan la extensión de descripcionesmás detalladas. En comparación, las condiciones ceteris paribusaíslan detalles con la misma extensión que los detalles excluidos.Pero parece que su epistemología es aplicable sólo si se conocede antemano el trasfondo científico –tendente a menudo hacia launificación– que es objeto de la descripción aislante. Sin conoci-miento de este trasfondo resulta imposible decidir si una descrip-ción aislante emplea una cláusula ceteris paribus o ha de enten-derse como una abstracción. Palabras clave:  verdad, realismo, unificación científica, explica-ción, aislamiento, ceteris paribus, Eugen von Böhm-Bawerk, teo-ría de trasfondo, esencia, teoría subjetiva del valor de la escuelaaustríaca, mecanismo de mercado. Para las proposiciones sobre situaciones que se dan en el mundo real,la única forma de hacer que aumente la correspondencia entre las afirma-ciones que contienen estas proposiciones y las situaciones a las que serefieren es desidealizar, práctica que suele denominarse concretización. Deesta manera, la verdad es una cuestión de proximidad entre una descrip-ción del mundo y todos los detalles de ese mundo (Nowak, 1980 y 1989).No obstante, esto no es lo que los científicos buscan. Necesitan poderhacer afirmaciones sobre ciertos aspectos del mundo dejando de lado (*)Versión revisada de la comunicación presentada en el 12º Congreso Internacional deLógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia, celebrado en Oviedo en agosto de 2003. Latraducción ha sido realizada por Sofía García Beyaert y la revisión técnica por el profe-sor Luis Valdés Villanueva.  MENNO ROL. ABSTRACCI Ó N POR IDEALIZACI Ó N EN ECONOM Í  A 34otros aspectos. Dicho de otro modo, no quieren desidealizar por com- pleto  , en el sentido que le damos aqu í  a este t é rmino, pero quieren, sinembargo, hacer afirmaciones verdaderas sobre la realidad. Resulta f  á cililustrar esta idea. En econom í  a, por ejemplo, a veces es ú til afirmar quela combinaci ó n de una pol í  tica monetaria suave con una pol í  tica fiscallaxa causa inflaci ó n, sin necesidad de especificar con precisi ó n c ó modebe comportarse cada uno de los elementos del universo para que elresultado predicho se produzca. Incluso si no se presentan todas las con-diciones que deber í  an cumplirse, lo que enuncia ese ejemplo es una afir-maci ó n verdadera, ya sea de forma aproximada o referida a tendencias(en tales casos es una afirmaci ó n verdadera incluso en el caso de queciertas circunstancias bien definidas impidan que, despu é s de todo, hayainflaci ó n), o puede que en otro sentido 1 .Para dar un ejemplo no cient í  fico, podr í  amos recurrir a planos de ciu-dades, que pueden ser correctos o estar equivocados. Podemos asociarplanos con afirmaciones falsas en los tres sentidos siguientes:(1) es un plano aproximado;(2) el plano deja fuera ciertos detalles;(3) el plano est á equivocado y me conduce en una direcci ó n err ó nea.El primer  significado no es relevante en este caso. Trata, por ejemplode las relaciones que existen entre las distancias exactas entre dos pun-tos del plano y las que hay realmente entre dos puntos del barrio repre-sentado. La proporci ó n de las distancias entre la catedral de Oviedo y lafacultad de filosof  í  a, por una parte, y la que existe entre la catedral y elpalacio de congresos por otra, no ser á la misma que la proporci ó n de dis-tancias entre los mismos puntos en el plano de Oviedo. Puede que elplano no sea preciso al 100%, pero s í  suficientemente preciso para el usoque pueda hacer de é l un peat ó n. El segundo  significado es la acepci ó nseg ú n la cual podr í  a decirse que cualquier plano contiene afirmacionesfalsaso por lo menos imprecisas, porque no muestra algunos de losdetalles del barrio que se representa en el plano, como por ejemplo cues-tas, edificios o la anchura exacta de las calles. Esto est á relacionado conel hecho de que los juicios acerca de la precisi ó n de un plano debendepender de los intereses buscados. Un plano del sistema del metro deuna ciudad obvia detalles distintos de los que omite un plano de las l í  ne-as de autobuses de esa misma ciudad. Seg ú n el tercer  significado, elplano ha sido dibujado incorrectamente, ya sea de forma voluntaria o porerror, por lo que el usuario toma el camino equivocado. Es el significadoseg ú n el cual un plano puede “ mentir ” 2 . (1)Por ejemplo, si la proposici ó n en cuesti ó n se refiere al estado del mundo del modelo eco-n ó mico. La cuesti ó n es que la desidealizaci ó n completa no es nunca ú til.(2)Como modelo, un plano no puede ser falso bajo ning ú n concepto. Pero un plano contie-ne ciertos mensajes, de tal manera que es posible asociarle proposiciones. Por ejemplo, “ la calle X comunica los barrios Y y Z ” . Y estas proposiciones pueden ser falsas. É ste esel sentido seg ú n el cual mantengo que los mapas pueden “ mentir ” .  REVISTA ASTURIANA DE ECONOM Í  A - RAE N º 28 2003 35Es muy ú til distinguir el segundo significado del tercero. No es lomismo decir que un plano contiene afirmaciones falsas con el tercer sig-nificado que decir que contiene afirmaciones falsas del segundo signifi-cado. Parece incluso ú til negar la pretensi ó n de que un plano pueda con-tener afirmaciones falsas de acuerdo con el segundo de los significados.Dado que un plano (o su autor) no pretend  í  a  en absoluto mostrar todoslos detalles, no puede haber ninguna afirmaci ó n asociada con este planoque diga que un edificio en particular, que existe en la realidad, no est á de hecho all í  . Las relaciones de relevancia est á n inevitablemente unidasa intereses particulares, como por ejemplo los intereses de conductoreso de los de usuarios de autobuses urbanos en el caso de los planos, o losintereses de los temas de investigaci ó n en el á mbito cient í  fico. Por lotanto se sigue que, en la medida en que el tercer significado es aplicable,la afirmaci ó n en este sentido ser á cierta ú nicamente de forma parcial.Para poder hablar de verdades parciales en materia cient í  fica, UskaliM ä ki (M ä ki 1992a, 1992b y 1994) ha propuesto hacer la distinci ó n entreaislamiento vertical y horizontal, siendo el aislamiento vertical el queresulta de la abstracci ó n y el horizontal el que resulta de la idealizaci ó n.La abstracci ó n permite extraer el n ú cleo o las variables esenciales de unadescripci ó n de la realidad para teorizar sobre estas variables. Adem á s, laconcretizaci ó n no debe oponerse a idealizaci ó n, sino a abstracci ó n. Laabstracci ó n y la concretizaci ó n se neutralizan mutuamente. Mientras quela abstracci ó n hace que aumente la extensi ó n de lo abstra í  do, no ocurrelo mismo con la idealizaci ó n. Una de las ventajas de la terminolog í  a deM ä ki es precisamente que aclara este aspecto. Pero la ventaja m á s evi-dente es que nos permite distinguir claramente entre la segunda y la ter-cera interpretaci ó n de afirmaciones relativas a la falsedad de conclusio-nes extra í  das, por ejemplo, de un plano urbano. Esto se demuestra en losp á rrafos que siguen.El propio ejemplo de M ä ki para la abstracci ó n es el de la f  ó rmulamatem á tica de una funci ó n de demanda en econom í  a. Cuando decimosque la cantidad demandada de bienes es una funci ó n del precio (D= ƒ (P))hacemos un aislamiento vertical de la afirmaci ó n de que puede ser unafunci ó n lineal con pendiente negativa (D=aP+b, a<0). ¿ De qu é manera,seg ú n M ä ki, la abstracci ó n ampl í  a la extensi ó n de una descripci ó n? Unadescripci ó n abstracta parece referirse a un n ú mero indefinido de situa-ciones del mundo real pasadas y futuras, mientras que una descripci ó nconcreta no. Una funci ó n de demanda abstracta como (D= ƒ (P)) se refierea muchas funciones de demanda concretas, incluidas aqu é llas que des-criben, por ejemplo, la demanda perversa (asociada, normalmente, a lasfunciones que tienen una tangente positiva). Por el contrario, una funci ó nconcreta determina la cantidad demandada para cada valor dado del pre-cio. La idealizaci ó n, por otra parte, no afecta a la extensi ó n de la descrip-ci ó n. Puede decirse que la demanda no es ú nicamente una funci ó n delprecio, sino tambi é n de la renta de los consumidores, entre muchas otrasvariables. Tal afirmaci ó n equivale a decir que: D=f (P, Y, ...), donde “ Y ” representa la renta. É sta es la desidealizaci ó n a la que nos hemos referi-do anteriormente. (Consecuentemente, D=f(P) puede ser una expresi ó ntanto abstracta como idealizada). El siguiente esquema ayuda a aclarar laidea fundamental.  MENNO ROL. ABSTRACCI Ó N POR IDEALIZACI Ó N EN ECONOM Í  A 36 Aislamientos  … D= ƒ (P)D= ƒ (P,Y)horizontalverticalverticalhorizontalD=aP+c, a<0D=aP+bY+c, a<0, b ≥ 0 El limitar nuestro inter é s de investigaci ó n al precio como ú nico deter-minante es una forma de aislamiento horizontal, de una forma que pode-mos in casu  llamar idealizaci ó n. De esta manera la idealizaci ó n fija suatenci ó n solamente en algunas variables particulares y deja otras delado. Una funci ó n de demanda concreta con muchas variables ex ó genas,tales como los ingresos de los consumidores, y tambi é n las elasticidadescruzadas de los precios y las tendencias de las preferencias, fija la canti-dad demandada de forma tan definida como lo har í  a una funci ó n con-creta con menos variables. É sta es la raz ó n por la cual la idealizaci ó n nomodifica la extensi ó n de la descripci ó n. Tal como lo expresa M ä ki, lasidealizaciones causan aislamientos “ co-extensos ” .En definitiva, el aislamiento vertical se lleva a cabo mediante abs-tracci ó n, y el horizontal mediante idealizaci ó n. Lo interesante de la idea-lizaci ó n, por oposici ó n a la abstracci ó n, es que los detalles de un entor-no inestable (excluidos por una condici ó n ceteris paribus  o por una con-dici ó n ceteris absentibus  ) forman parte de la misma extensi ó n que losdetalles que se est á n considerando.La idealizaci ó n lleva forzosamente a afirmaciones falsas, porque lascondiciones que, contrariamente a los hechos, excluyen la inestabilidaddel entorno o las condiciones que suponen que faltan ciertos aspectosque en realidad est á n presentes, establecen un escenario que simple-mente no se da. La abstracci ó n, por otra parte, no nos conduce necesa-riamente a la falsedad. Se refiere a una parte del mundo real cuya des-cripci ó n puede extenderse a nuevas situaciones (reales o imaginarias).As í  , M ä ki parece ofrecer una forma de hablar de verdad parcial  .En la pr á ctica, sin embargo, esta distinci ó n resulta muy dif  í  cil de apli-car. Si un economista calcula el equilibrio de un mercado dado, eliminaciertas variables al idealizar. El conjunto de idealizaciones que solemosencontrar en los libros de texto se refiere a la estabilidad del entorno.Son cinco en total. En lo que se refiere al lado de la demanda, los eco-nomistas adoptan el supuesto de que no se dan cambios en las prefe-rencias y que el n ú mero de demandantes es constante. En cuanto al lado  REVISTA ASTURIANA DE ECONOM Í  A - RAE N º 28 2003 37de la oferta, se adopta el supuesto de que la disponibilidad de la tecno-log í  a y el n ú mero de productores son constantes. En an á lisis parciales,se admite el supuesto de que los precios de los bienes complementariosy de los sustitutivos del bien en cuesti ó n son constantes. Adem á s de laestabilidad del entorno, se adoptan muchos otros supuestos que desem-pe ñ an un papel importante, aunque en ciertos libros de texto est é n m á simpl í  citos. El ejemplo t í  pico para los c á lculos del equilibrio es que losmercados son libres  , completos  y perfectos  . La libre competencia impli-ca la ausencia de regulaciones por parte de los gobiernos. La competen-cia completa se da en los casos en que el n ú mero de consumidores y deproductores es tan elevado que cada agente econ ó mico activo se enfren-ta a una evoluci ó n externa de los precios, es decir, a una evoluci ó n sobrela cual su influencia es nula o insignificante. Finalmente, la competenciaperfecta significa que la informaci ó n est á al alcance de todos y que ni lasdistancias espaciales ni las temporales desempe ñ an papel alguno. Comoconsecuencia de este supuesto, los consumidores sacar í  an partido decualquier diferencia de precios entre dos productores, independiente-mente de lo lejos que estuvieran el uno del otro, geogr á ficamente.El problema consiste ahora en identificar qu é aislamientos (para usarel t é rmino general) se realizan mediante idealizaci ó n y cu á les han sidogenerados por abstracci ó n: ambos consisten, al fin y al cabo, en dejarfuera algo. Si el aislamiento vertical sirve para dejar fuera los detallesirrelevantes, como por ejemplo la forma exacta de la funci ó n de deman-da, ¿ por qu é la idealizaci ó n no puede considerarse como un procesosimilar? ¿ De qu é manera un metod ó logo, que est á interesado en los pro-cedimientos epistemol ó gicos de los economistas, juzga el grado en queun modelo determinado idealiza la realidad econ ó mica y la medida enque se abstrae de esta realidad? Esta pregunta no se responde comple-tamente fij á ndonos s ó lo en las alteraciones de las descripciones mate-m á ticas Con el siguiente ejemplo del economista austriaco Eugen VonB ö hm-Bawerk (1851-1914) se muestra lo dif  í  cil que es decidir si se tratade aislamiento horizontal o aislamiento vertical. Dado que M ä ki extraesus conclusiones metodol ó gicas y filos ó ficas en gran medida de los estu-dios de caso de te ó ricos austriacos, el ejemplo elegido parece ser espe-cialmente adecuado.Naturalmente, la teor í  a subjetiva del valor de la escuela austriacasub-yace a la influyente teor í  a sobre el tipo de inter é s de Von B ö hm-Bawerk.En su trabajo Los Rasgos Caracter  í  sticos de la Teor  í  a del Valor Econ  ó  mico de Bienes  ( Grundz  ü  ge  ) de 1886, explicaba c ó mo el valor de los factores enel proceso de producci ó n est á b á sicamente determinado por la utilidadmarginal que un bien determinado puede tener para aquellos demandan-tes que se encuentran justo en el margen m á s all á del cual se ver í  anexcluidos del proceso de intercambio. Esto es teor í  a econ ó mica de librode texto, bien conocida y desarrollada durante lo que se llam ó la revolu-ci ó n marginalista del pensamiento econ ó mico. Hay un aspecto importan-te de este tipo de teorizaci ó n que lo distingue de la teor í  a neocl á sica delequilibrio m á s convencional. Consiste en tratar expl í  citamente los meca-nismos que llevan a un determinado equilibrio de mercado. Para una des-cripci ó n de tales mecanismos, debe establecerse un supuesto importante.La econom í  a no puede concebirse de repente como un aparato mec á nico
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